" ¡¡¡ NUNCA ME HAGAN ESO !!!"

Sabia y premonitoria expresión de un genio incomprendido, quien sufrió en más de una ocasión el embate de las Finísimas Personas, o de sus indirectos y anónimos actos; quienes se dedican a hacer que estemos arrepentidos hasta del dia en que nacimos; que son capaces de arrancarnos pensamientos del calibre de "Disuélvete, Concha" o "Trágame tierra".

jueves, 4 de junio de 2009

Malas compañías y malos consejeros.

El insomnio es mala compañía, y acarrea a sus malos consejeros. Aquí es cuando entran mil y un posibilidades; se habla de leer, contar borregos saltando encima de una cerca de madera, tratar de recordar algún agradable suceso de la niñez; o incluso, tomar un vaso con leche tibia.

Nada de eso nos funciona, todo acarrea efectos secundarios: No se concluye la lectura porque nos estamos muriendo de sueño (pero el insomnio nos hace imposible dormir), la cuenta de los borregos puede llegar tranquilamente a los 121, 345,678, 967.22 y nos tenemos que enfrentar al angustioso dilema del dónde los ponemos y el ahora qué hago con ellos, si recuerdo algo de mi niñez, acabo con el espantoso Síndrome de Agustín Lara, con Ansiedad, Angustia y Desesperación por no poder volver el tiempo atrás; y, para acabarla de amolar, la gran mayoría de ciudadanos de este mundo somos intolerantes a la lactosa, como consecuencia de la brutal cantidad de hormonas que les zambuten a las inocentes vacas para que crezcan en tizna y den leche luego luego.


Y es entonces que todas las opciones arriba ennumeradas se convierten en malos consejeros, pues nos dicen todos a una voz: "Enciende la televisión, a ver qué encuentras". Al hacerlo, tenemos de donde escoger, el show de Cristina (Saralegui) abordando temas que hace más de 10 años hicieron que en México se la catalogara como envenenadora de mentes (ahora esos mismos temas son cosa de conversación cotidiana entre niñas bien afincadas en cualquier Starbucks, guácala); en otro canal vemos al icono gringo de los 80´s, Mr. T (o más bien, lo que queda de él) anunciando un horno que, combinando el calor halógeno, la luz infrarroja, el aire caliente y unas 8000 jaculatorias a la Santísima Virgen de Zapopan, cocinará todo a la perfección, esta maravilla será suya por tan sólo 12 módicos pagos de $ 600, pero si llama en los próximos 75 mins, le haremos un fabuloso descuento de... ¡ 1 pago ! ... o algo así; pero no todo está perdido; también tenemos a los vendedores de indulgencias, perdón, a los "obispos" Jairzinho, Menelao o José Carioca, con el remedio a todos nuestros males... Pare de Sufrir (aquí pido un poco de asesoría, se me ha escapado el nombre del papa que se hizo famoso como "el vendedor de indulgencias" y que acuñara la frase "si tenemos el papado, pues disfrutémoslo"). Con el poder de un pequeño billetuco de 500 o 1000 morlacos, ya tenemos ganada la salvación, no le aunque que hayamos ahorcado a Quetita, la vecina octogenaria que gustaba de amargarnos nuestros fines de semana musicales y de vida social, al echarnos encima a la patrulla. Lo que nos queda es conectarnos a la red, la pregunta inmediata "¿qué veo?" nos lleva a divagar por algún canal, primera opción Youtube, más o menos inocuo, hasta algo que suena más bien a talla de ropa (XXX), en fin, cada quien sus preferencias.

Y aquí llegamos al encuentro de las Finísimas Personas, que, aprovechando cualquier momento de debilidad humana, se ocupan de fabricar unas porquerías de calibre inimaginable; en Youtube podemos, por ejemplo, encontrar algo llamado Obedece a la Morsa. No intenten verlo, no aparecerá ni una fregada morsa, pero en cambio, veremos a un desventurado sujeto que ha sufrido mil y un vejaciones en la vida y que... no, no les cuento más. Si nos salimos y tratamos de navegar con toda sanísima intención, puede ser que al llamar algún sitio decente, nos salgan con la novedad de que a ese sitio decente, le han adherido como garrapata, una de tantas páginas que nos muestra a una multitud de señoritas, pobrecitas ellas, sin nada de ropita sobre sus feos y malnutridos cuerpecitos, y que, en actitud por demás benefactora, se empeñan en mostrarnos, de manera explícita (pa´que no haya dudas) los misterios, viscisitudes y recovecos de la reproducción humana (telesecundaria, muérete de envidia).

No nos queda más que irnos a la cama con un ligero temblor de cuerpo (acháquenselo a lo que quieran) a contemplar lo adusto del techo, al fin y al cabo que llegará el momento en el que por fin, el sueño decidirá acompañarnos, relajamos el cuerpo, respiramos hondo, cerramos los ojos y empezamos... a oir la campana del despertador porque son las 4:45 a.m., hora de ducharse; y como dijo Don Gato: "Volveremos, volveremos a empezar".

He dicho.

1 comentario:

  1. Good, bienvenida mi querida Mandrágora. Como siempre tu chispa iluminará más de unos ojitos que se pose a leer tus líneas.

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